Cautivos bajo patrones Generacionales

¿

Has experimentado algún suceso inesperado en tu vida?, Siempre he dicho y pensado que si me hubieran preguntado: ¿Quieres vivir esta situación dramática?, ¿Deseas esta perdida? Con mucha seguridad te puedo decir que mi respuesta hubiera sido un ¡No rotundo!

Cada etapa de la vida trae cambios, retos, avances, aprendizajes y decisiones. Sin embargo, he notado que, es muy común tratar de ignóralas, obviando por completo la importancia de la confrontación saludable. Antes creía que confrontar era discutir y señalar los errores de las demás personas, que era mejor evitar platicas incomodas de temas difíciles de tratar. De niña esto pasaba en mi familia, a los problemas o conflictos no se les buscaba una solución real, más bien se ocultaba todo lo no deseado y continuaban la vida como que no pasaba “nada”.

En mi niñez experimenté los efectos negativos que conlleva el no ocuparse de estas situaciones, cada navidad o día festivo familiar resurgía el malestar a través de discusiones y en algunas ocasiones hasta llegar a los golpes, en cierto punto, ya sabíamos que la fiesta terminaría con un pleito desastroso, pero luego todo se tornaría “normal”, triste ¿No? Abuso de alcohol, indiferencia, orgullo y enojos fueron parte de mi infancia y adolescencia; se formaron patrones negativos en mi vida y al pasar de los años pude ver como algunos de ellos se repetían en mi diariamente.

Cuando conocí a Jesús a mis 15 años, Él me revelo un nuevo tipo de amor y que existía una forma distinta de vivir, esa vida que él promete en plenitud sí creemos en el sacrificio que hizo por amor a nosotros, el cual mostró cuando dio su vida en la cruz del calvario. Allí recibí la transformación tan genuina que solo su palabra nos da, la que sopla vida en el alma. Isaías 43:19 dice:

He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Los años que he vivido junto a Jesús, he disfrutado tener un mejor amigo, esa persona que te dice, “pst: eso no es así”, si sigues actuando de esa manera te irá mal. Tratar a los demás con enojo no es sano para ti y tus seres amados, tú puedes, eres hermosa, has sido llamada a ser pacificadora, entre tantas más declaraciones que afirman mi identidad en él, para mi él es mi propósito, mi confidente, consejero y príncipe de paz. Pero sabes que es lo más excelente de esto, que es para todos los que deseen recibirlo, no se cuál ha sido tu experiencia, lo que has tenido que vivir desde niño o niña, pero si sé decirte esto que cambió mi vida por completo. Eclesiastés 3:15:

Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó

Dios dará vida a lo inerte en ti

ROSITA MARIE S.
No desfallezcas, no sigas viviendo bajo cautiverio de patrones generacionales que solo han traído dolor a tu vida o en tus relaciones, primero debemos de reconocer que esto nos está afectando y confiar que Dios tiene el poder para restaurar lo que pasó y darnos un propósito nuevo, para experimentar una vida diferente, un matrimonio exitoso, una identidad sin depresión, porque él siempre permanece disponible para ti y para todos.

¡Este es el mejor tiempo para comenzar una nueva vida!

Cuéntanos cómo Dios se ha manifestado en tu vida en el área de comentarios.

Dios bendiga tu camino.

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